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Orientación por las Estrellas

orientacion con las estrellas

La contemplación del cielo se puede realizar sin la ayuda de instrumentos ópticos, ya que la ruta de los planetas es visible para el ojo humano, al igual que, las 88 constelaciones que componen la esfera celeste, esto se debe al cociente de brillo de las estrellas, que se calcula en magnitud aparente y magnitud absoluta.

Para hacer posible que nuestros ojos estén preparados para el proceso de observación se debe ofrecer un reposo mínimo de treinta minutos a la exposición de luz artificial o a la luz de la luna llena, pues las pupilas se retraen al reaccionar ante la luminosidad para permitirle al ojo la adaptación a la penumbra.

Cualquier observador desde la Tierra tiene acceso visual a gran parte de los astros y con el reconocimiento de la ubicación de ellos se pueden determinar la posición de los puntos cardinales con los que se puede calcular las coordenadas geográficas que permiten una exactitud específica de un lugar, conocidas como posición absoluta y posición relativa.

En la medida en que se investiga sobre la astronomía, muchos son los aspectos para explorar, por lo que vamos a intentar conocer los tópicos relevantes para tener un conocimiento básico con el que se pueda reconocer a las constelaciones y su ubicación en relación con nosotros para llegar a una orientación por las estrellas.

Aprender a guiarse por las estrellas

El conocimiento de la ubicación de los cuerpos que componen la bóveda celeste, nos lleva a entender, cómo orientarnos con las estrellas; esto puede resultar de gran ayuda para solucionar problemas relacionados con nuestra ubicación en situaciones inesperadas y de riesgo, por eso, es importante tener conocimientos sobre el reconocimiento visual sin necesidad de instrumentos ópticos.

orientarse con estrellas

El brillo de los cuerpos celestes y su relación en conjunto, dan la forma a cada constelación, de allí que se pueda buscar el Norte con las estrellas en el hemisferio Norte y buscar el Sur con las estrellas desde el hemisferio Sur, para así, hilvanar por medio de líneas imaginarias las formas de cada constelación.

Lo principal es reconocer que cada hemisferio tiene una estrella principal (puedes saber en qué hemisferio estás siguiendo estos pasos):

  • En el hemisferio Norte es la estrella polar o Polaris. Al conseguir la orientación con la estrella polar se puede establecer la posición de la Osa Menor en el hemisferio Norte y así llegar a la constelación de Orión
  • En el hemisferio Sur, es la Próxima Centauri o Alfa Centauri. Al conseguir la orientación con la Próxima Centauri se puede establecer la posición de la Cruz del Sur en el hemisferio Sur.

Éstas no son ni las más brillantes ni las más llamativas, pero son el punto de partida de la constelación.

Una característica que permite diferenciar a una estrella de un planeta es que las estrellas parpadean y los planetas no, por la distancia de ellas con respecto a nosotros, esto quiere decir que las estrellas están más lejos y los planetas más próximos a la Tierra, así no nos confundimos durante nuestro proceso de observación.

Aprender a guiarse por las estrellas nos puede ayudar en múltiples situaciones, y más aún si está en riesgo nuestra vida, pues resulta ser una gran forma de supervivencia, ya que esta técnica se puede aplicar desde cualquier lugar, para enseñarnos a establecer nuestra ubicación en la Tierra.